Contents

La reciente aprobación de la Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social marca uno de los cambios más relevantes en el sistema tributario chileno de las últimas décadas. Más allá de la reducción de tasas corporativas, la reforma incorpora modificaciones que impactan directamente la carga tributaria de empresas y socios, la planificación financiera, la distribución de utilidades y los procesos de fiscalización del Servicio de Impuestos Internos (SII).

En este nuevo escenario, anticiparse y evaluar oportunamente los efectos de la reforma puede representar importantes oportunidades de optimización y mitigación de riesgos. Estas son cinco materias clave que toda organización debería analizar:

1. La reducción gradual del impuesto corporativo

El Impuesto de Primera Categoría (IDPC) disminuirá gradualmente desde la tasa actual de 27% hasta alcanzar un 23% a partir de 2029. Como parte de esta transición, la tasa se reducirá a 25,5% en 2027 y a 24% en 2028.

Para muchas compañías, esta rebaja representa un beneficio económico relevante y una oportunidad para replantear su planificación tributaria y financiera de mediano plazo.

"La reducción del impuesto corporativo constituye una señal relevante para fortalecer la competitividad y promover el crecimiento económico. Sin embargo, cada organización deberá evaluar cuidadosamente sus efectos, especialmente en relación con la utilización de incentivos tributarios transitorios y el impacto que estos cambios generarán tanto a nivel de la empresa como de sus socios o accionistas", explica Carlos Muñoz Saravia, CEO y Managing Partner de Grant Thornton.

2. Reintegración del sistema 

Uno de los cambios más significativos es la eliminación gradual del mecanismo de restitución, avanzando hacia un sistema plenamente integrado.

A partir de 2029, los propietarios podrán utilizar como crédito el 100% del impuesto pagado por la empresa, mejorando la eficiencia tributaria de las distribuciones. Durante el período de transición, la restitución disminuirá progresivamente, con tasas de 30% en 2027 y 20% en 2028.

Este cambio obliga a revisar las políticas de distribución de dividendos y retiros, así como el momento más eficiente para materializar dichas operaciones.

3. Incentivos transitorios 

La reforma incorpora diversos beneficios de carácter temporal que podrían generar oportunidades relevantes para contribuyentes y grupos empresariales. Entre ellos destacan:

  • Impuesto Sustitutivo de Impuestos Finales (ISFUT) con una tasa única del 10% para utilidades acumuladas.
  • Régimen de repatriación de capitales con una tasa de 10%, reducida a 7% cuando los recursos sean reinvertidos en Chile.
  • Beneficio de la rebaja del 50% al impuesto a las donaciones. 

Dado su carácter temporal, resulta fundamental analizar estos mecanismos oportunamente y evaluar su conveniencia antes de su vencimiento.

4. Regímenes de invariabilidad para grandes inversiones

Para proyectos que superen los USD 50 millones, habituales en industrias intensivas en capital como minería, energía e infraestructura, la reforma habilita la opción de congelar sus reglas tributarias mediante una sobretasa. Esta herramienta brinda mayor certidumbre jurídica frente a escenarios presupuestarios de largo plazo, aunque su aplicación debe analizarse caso a caso.

5. Mayor fiscalización respaldada por tecnología

La disminución de tasas no implica una reducción en los niveles de control tributario. Por el contrario, la reforma fortalece las facultades de fiscalización del SII y profundiza el uso de herramientas tecnológicas para el análisis masivo de información.

La mayor automatización de los procesos de control, junto con la utilización de inteligencia artificial para la detección de inconsistencias, exigirá a las organizaciones fortalecer sus procedimientos de cumplimiento, documentación y trazabilidad de operaciones.

Preparar a la empresa para el nuevo escenario

Los efectos de esta reforma serán distintos para cada empresa, dependiendo de su estructura societaria, políticas de distribución de utilidades, necesidades de financiamiento y planes de crecimiento. Por ello, más que un simple cambio de tasas, esta reforma representa una oportunidad para revisar integralmente la estrategia tributaria y financiera de cada organización.

En Grant Thornton Chile, nuestros equipos de impuestos, auditoría y consultoría financiera trabajan de manera integrada para apoyar a las empresas en la evaluación de impactos, identificación de oportunidades y diseño de estrategias que les permitan adaptarse de forma eficiente al nuevo entorno tributario.