Descripción de la ley
La Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social (conocida como la Megarreforma), es el cambio tributario más amplio que ha enfrentado Chile desde 2020. Aprobada por el Congreso el 4 de agosto de 2026, combina la rebaja gradual del Impuesto de Primera Categoría del 27% al 23%, la reintegración plena del sistema tributario, ventanas transitorias de repatriación de capitales e impuesto sustitutivo al FUT, la reintroducción de la invariabilidad fiscal para grandes inversiones, y un fortalecimiento significativo de las facultades fiscalizadoras del SII. Las reglas del juego empezarán a cambiar para todas las empresas que operan en Chile y ahora, es el momento de actuar.

Lo que debes saber
Los cambios son profundos, y ahí entra Grant Thornton Chile para acompañar a las organizaciones en este proceso, con un equipo integrado de tax, legal, auditoría y tecnología, marcando una diferencia real frente a enfoques fragmentados. Somos una empresa cercana que cruza el conocimiento técnico de la ley, con la capacidad de conectar ese conocimiento con la realidad específica de cada cliente: su estructura societaria, su política de distribución de utilidades, su perfil de riesgo ante el SII, sus inversiones en curso y sus planes de crecimiento.
El mayor ajuste a la carga corporativa en tres décadas. El eje más visible de la megarreforma es la reducción gradual del Impuesto de Primera Categoría (IDPC), que pasará del 27% actual al 23% en 2029. El cronograma aprobado dice que en el año comercial 2027 la tasa baja a 25,5%, en 2028 cae a 24% y en 2029 se consolida en 23%.
Desde la perspectiva internacional, la medida cierra brechas respecto a otros países de la OCDE que tenían tasas de 21 a 23%. Así es como mejoramos en competitividad.
Que una ley exista no significa que todas sus implicancias deban resolverse al mismo tiempo. Para los directorios y equipos de gestión que hoy enfrentan la presión de actuar, la pregunta más estratégica no es solo qué hacer, sino cuándo, porque en este cambio tributario, el tiempo no afecta a todos los temas por igual.
Las decisiones que no admiten espera son aquellas atadas a plazos que comenzaron a correr desde la publicación de la ley. La repatriación voluntaria de capitales, el Impuesto Sustitutivo (ISFUT) y la rebaja transitoria del 50% del impuesto determinado en donaciones, tienen fechas de vencimiento concretas. Quien no actúe dentro del plazo pierde la oportunidad definitivamente.
En cambio, otras decisiones pueden, y en algunos casos deben, esperar a que el cuadro regulatorio esté más definido. La restructuración de la política de dividendos, la revisión de la estructura de propiedad o el análisis de invariabilidad tributaria para proyectos de inversión son decisiones de alto impacto que requieren modelización financiera rigurosa. Actuar sin ese análisis, solo por la presión del cambio, puede generar consecuencias difíciles de revertir.
La clave está en distinguir entre urgencia real y urgencia percibida. No toda empresa tiene exposición a todos los ejes de la Megarreforma, y el primer paso es un diagnóstico que determine qué materias son relevantes para cada estructura específica.
Acompañamos a nuestros clientes en ese diagnóstico inicial
Identificar qué ejes de la reforma los afectan directamente, qué plazos son inminentes y qué decisiones pueden planificarse con calma. En el mayor cambio tributario desde 2020, la asesoría correcta no es la que recomienda actuar en todo a la vez, sino la que ayuda a cada empresa a actuar en lo correcto, en el momento correcto.
