En respuesta a un inesperado IPC de 1,2% en septiembre, el miércoles recién pasado el Banco Central de Chile decidió aumentar en 1,25% la tasa de interés de política monetaria (TPM), el alza más importante de dicha tasa rectora en unas dos décadas. ¿Cómo afectará este aumento en la tasa de interés los balances de las compañías chilenas?

Examinando primero el impacto directo sobre activos y pasivos, es posible prever que aquellas empresas que tienen en sus balances papeles de renta fija o de intermediación financiera sufrirán una pérdida de capital. Esto, porque el aumento de TPM encarece el financiamiento de los bancos y genera un aumento de tasas a plazos superiores a 1 día (el plazo de la TPM) y, en consecuencia, los pagos futuros prometidos por estos instrumentos financieros ahora son descontados a una tasa de interés más alta, ocasionando una pérdida de valor económico. Dicha consecuencia se verá reflejada en un menor valor razonable de tales inversiones en el estado de situación financiera.

Por el lado de los pasivos, y puesto que la TPM afecta la tasa de interés de corto plazo, el aumento encarecerá el costo de deuda de las compañías que se financian a corto plazo. Aquellas firmas que se financian con líneas de crédito bancarias, por ejemplo, deberán pagar una tasa de interés más alta por ocupar sus líneas, y las grandes y con alta clasificación de riesgo que se financian emitiendo efectos de comercio se encontrarán con que el mercado descuenta sus papeles a mayor tasa. El resultado: las empresas que se financian a corto plazo verán subir sus gastos financieros y bajar su utilidad neta. 

Por otra parte, las firmas que estaban financiadas con deuda a largo plazo, ya sea por haber emitido bonos o tomado deuda bancaria a varios años plazo (posiblemente con garantía hipotecaria), no se verán mayormente afectadas. La razón es que habían fijado su tasa al momento de emitir sus bonos o de firmar su préstamo de largo plazo. Sin embargo, en el caso probable de que su financiamiento de largo plazo sea en Unidades de Fomento,  sí se verán afectadas por el aumento en la inflación que motivó el alza de la tasa, lo que también incrementará su gasto de intereses.

Pero también hay impactos indirectos, y en ese sentido el alza en el costo de deuda por si sola y el endurecimiento de las condiciones de acceso que suele acompañarla, probablemente reducirá la demanda y las ventas de las empresas, particularmente en las que operan en el sector de bienes durables, uno de los más sensibles a la tasa de interés. Este sería el caso de compañías que operan en el sector construcción, automotriz y de distribución de productos de línea blanca, por ejemplo.

La pregunta ahora es si las empresas están preparadas para enfrentar, y amortiguar, en definitiva, los efectos directos e indirectos de esta brusca alza de la TPM.

Salvador Zurita, Socio Corporate Finance – Grant Thornton Chile