Diversidad y equidad

Debemos avanzar hacia la equidad de género en sectores clave, como la construcción

insight featured image
Contents

En sectores masculinizados ¿cómo superar las barreras culturales y avanzar en equidad de género?

La construcción es uno de los sectores más masculinizados en Chile. Solo un 6,8% de los puestos en directorios del rubro están ocupados por mujeres, y dicha participación se concentra apenas en tres empresas. 

El contexto no es alentador si se considera que, de acuerdo al estudio Women in Business 2024 de Grant Thornton International, la paridad de género en cargos de alta dirección a nivel global se alcanzaría recién en 2051. Si bien esta proyección entrega una señal de avance a largo plazo, expertos y actores del sector reconocen que alcanzar ese estándar en industrias como la Construcción será aún más desafiante.

Entre los principales obstáculos que enfrentan las mujeres en esta industria destacan las barreras culturales y la falta de transparencia en los procesos de promoción interna.

En el evento “Women in Business: Desafíos Chile 2030”, que desarrollamos en Grant Thornton Chile, Claudia Petit, presidenta del Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Civiles de Chile, señaló que el área de la Construcción debe repensar su forma de hacer cultura organizacional y mostrar con transparencia cuáles son las empresas que tienen más equidad en los directorios, cuántas tienen mujeres en gerencias técnicas, no solo en Recursos Humanos y Marketing que son las mismas de siempre, y también dar a conocer cuánto se demora una mujer en lograr un puesto determinado en su carrera.

A esto se suma la evidencia de que la carrera profesional de los hombres tiende a ser más acelerada después de los 30 años, mientras que las trayectorias de muchas mujeres se estancan en cargos medios debido a responsabilidades como la maternidad u otras brechas estructurales.

Expertos del rubro coinciden en que superar estas barreras no será sencillo y que, en una primera etapa, se requerirá la implementación de políticas más exigentes, cuotas de participación femenina y mecanismos de transparencia, que fomenten una competencia positiva entre empresas por mejores prácticas.